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Investigadores españoles diseñan un nanodrón que ayuda a detectar gases peligrosos en lugares poco accesibles

viernes, 9 de agosto de 2019 08:25

Investigadores de la Universidad de Barcelona y del Instituto de Bioingeniería de Cataluña han diseñado y desarrollado el nanodrón SNAV (smelling nanoaerial vehicle), que es capaz de detectar gases peligrosos en edificios derrumbados por terremotos o explosiones e, incluso, identificar la presencia de posibles víctimas en lugares difícilmente accesibles. Pesa 35 gramos y está dotado de sensores nanométricos de gases de tipo MOX que pueden responder a gases como el monóxido de carbono, el metano y otros compuestos volátiles orgánicos (etanol, acetona, benceno, etc.), con un umbral de detección del orden de una parte por millón en volumen (ppmv), según el gas y el tipo de sensor utilizado.

A diferencia de otros artilugios mayores, SNAV es capaz de trabajar en espacios interiores –puede atravesar agujeros y grietas– y es operativo en áreas de dimensiones significativas –unos 160 metros cuadrados–, donde la fuente de emisión química se esconde en zonas poco accesibles (techos falsos, conductos de ventilación, etc.).

Este nuevo dispositivo estaría especialmente indicado en operaciones de rescate en edificios derrumbados por terremotos o explosiones: “SNAV puede detectar gases tóxicos e, incluso, los compuestos que exhalan las víctimas inconscientes”, destaca el profesor Santiago Marco, investigador principal en el Instituto de Bioingeniería de Cataluña (IBEC) y miembro del departamento de Ingeniería Electrónica y Biomédica de la Universidad de Barcelona, que ha liderado la investigación. “También es adecuado en la búsqueda de drogas o explosivos en lugares no accesibles de forma directa”, detalla el experto.

En estos escenarios, tras un terremoto o una explosión, los equipos de rescate suelen utilizar perros especialmente entrenados para encontrar a las víctimas. Por ello, la posibilidad de emplear robots autónomosen tareas de localización es una opción a considerar a corto y largo plazo.

“Hasta hace poco, los robots terrestres centraban la investigación en el ámbito de la localización basada en señales químicas. Hoy en día, la opción de emplear nanodrones amplía de forma significativa la capacidad y la rapidez de los robots para moverse por un espacio interior y para superar obstáculos como por ejemplo tramos de escaleras”, detalla Marco, que es jefe del Grupo de Investigación de Procesamiento de Señal Inteligente para Sistemas Sensores en Bioingeniería (UB-IBEC).

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