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Desaparece la brecha entre los hijos de inmigrantes y los de españoles

domingo, 13 de julio de 2014 10:59

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inmigracion infantil

El volumen 38 de la Colección Estudios Sociales de la Obra Social ”la Caixa”, que lleva por título ‘Crecer en España. La integración de los hijos de inmigrantes‘, analiza con datos inéditos la integración de los hijos adolescentes de inmigrantes, examinando su identidad y autoestima, sus experiencias de discriminación, sus logros educativos y su participación en el mercado laboral. Los factores analizados indican un «proceso de adaptación positivo y una convergencia psicológica y cultural entre hijos de inmigrantes e hijos de nativos».

En el marco del estudio se creó un índice de asimilación descendente compuesto por seis indicadores de un proceso de adaptación problemático: abandono de los estudios, abandono del hogar familiar, desempleado, sin estudiar, arrestado o encarcelado, ha tenido hijos.

El informe constata que el 78,4% de los hijos de inmigrantes analizados no registran ninguno de estos incidentes a la edad promedio de 18 años, y solo el 4,3% registran dos o más. Las proporciones son muy similares en la muestra de hijos de españoles, entre los cuales el 76,5% no muestran ningún síntoma de adaptación problemática y solo el 3,8% muestran dos o más.

Logros educativos

En los cuatro años transcurridos de la primera a la segunda recogida de datos (2008 y 2012), solo el 15% de los hijos de inmigrantes abandonaron los estudios, un proceso similar de menor abandono de los estudios al que se está produciendo entre los hijos de españoles.

Hay que tener en cuenta que el resultado queda desviado debido al elevado porcentaje (32%) de hijos de padres chinos que abandonan la educación. No obstante, los que deciden continuar sus estudios son los que obtienen los mejores resultados. Este colectivo se caracteriza por una fuerte orientación empresarial que lleva a muchos jóvenes chinos a abandonar sus estudios para trabajar en los negocios de sus padres u otros connacionales.

Sobre el rendimiento académico, la nota media de los hijos de inmigrantes es algo inferior a la de los adolescentes de origen español: 6,15 frente a 6,54. Estos resultados confirman la desventaja académica entre los hijos de inmigrantes. Sin embargo, en este estudio la diferencia de las notas entre nativos e inmigrantes es muy modesta y no insuperable.

Ambición y expectativas

Tanto o más importante que permanecer en la escuela son los estudios que cursan los hijos de inmigrantes. Aquí se observa una clara bifurcación: más de un tercio de los matriculados tratan de completar la secundaria básica (ESO) o cursan programas de cualificación profesional inicial (PCPI). En el otro extremo, el 44,1% están matriculados en bachillerato o cursos de formación profesional superior, y una minoría (4,7%) ya ha accedido a la universidad.

El análisis causal del rendimiento académico confirma la significativa ventaja de las mujeres (notas superiores en un 3%) y la desventaja de los estudiantes de mayor edad relativa a la media en los cursos donde están matriculados (notas el 10% inferiores).

El conocimiento del español aumenta el promedio académico en el 3% neto, pero el efecto más importante corresponde a la ambición del estudiante. Los jóvenes que aspiraban a llegar a la universidad u obtener un posgrado en la adolescencia temprana tenían las mayores probabilidades de llegar a la universidad o de completar el bachillerato o la formación profesional superior. A su vez, la ambición está influida por las expectativas familiares, que aumentan en el 6% las notas académicas de los hijos.

Ocupación e ingresos

El 12% de los jóvenes entrevistados trabajan, porcentaje que es del 9,1% entre los hijos de nativos. Esta baja participación laboral se corresponde con el alto nivel de permanencia en el sistema escolar observado anteriormente. Entre los que ya están trabajando, solo el 22,5% lo hacen a tiempo completo. No existen diferencias notables entre colectivos nacionales, con la excepción de los chinos: la participación de jóvenes chinos en el mercado laboral es 1,58 veces superior al promedio.

Entre los jóvenes hijos de inmigrantes que ya trabajan, más de la mitad (52,2%) lo hacen sin contrato, y el 73,6% perciben menos de 600 euros mensuales. No existen diferencias significativas con respecto a los hijos de nativos que ya trabajan: el 5 % de los mismos lo hacen también sin contrato, y el 85,7% reciben menos de 600 euros mensuales. Entre los hijos de inmigrantes se observan, sin embargo, diferencias significativas por sexos. Los hombres aventajan a las mujeres en la probabilidad de trabajar con algún contrato (52,8% frente a 33,7%) y de percibir ingresos superiores a 600 euros (31,3% frente a 2,4%).

La identidad

La investigación concluye que la mitad de los hijos de inmigrantes se identifican como españoles. A la edad promedio de 18 años, la diferencia importante se da entre los nacidos en España de padres extranjeros (segunda generación), el 81,5% de los cuales se identifica con el país, y los nacidos en el extranjero y trasladados al país a una edad temprana, en cuyo grupo la identificación con el país cae hasta el 40,7%.

En este sentido se ha comprobado que la identificación con España aumenta significativamente en los nacidos en el extranjero a medida que se hacen mayores (entre la adolescencia temprana y la tardía): en 2008, solo el 22,1% se identificaban como españoles; en 2012, tal identificación se duplicó hasta el 43,1%. Esto confirma la importancia del tiempo de residencia en el país para acrecentar la identidad nacional. Los hombres y las personas de estatus social alto se identifican más con el país, incrementándose esta identificación en el 20% con respecto al resto de la muestra.

Nivel de autoestima

Tal y como se ha comentado, la ambición y la confianza en las propias posibilidades, así como el nivel de expectativas de los padres, son factores clave en el desarrollo de los hijos de inmigrantes. Por ello, el estudio analiza su nivel de autoestima, que, tal y como se percibía en los resultados analizados, es relativamente alta: 2,9 de promedio en una escala entre 1 y 4.

Esta cifra no varía en función de la ciudad de residencia o lugar de nacimiento, pero sí entre sexos, puesto que las mujeres tienen un nivel menor de autoestima que los hombres.

El efecto más importante, sin embargo, es el de las relaciones intrafamiliares. La buena relación con los padres incrementa la autoestima en 0,253 puntos. De hecho, el nivel de autoestima mantenido durante la adolescencia se proyecta en la madurez.

Discriminación

La literatura científica señala que las altas percepciones de discriminación en la adolescencia temprana rebajan la autoestima y generan identidades «reactivas» opuestas a la sociedad de acogida. Los procesos de adaptación de los hijos de inmigrantes en otros países, como Francia, Reino Unido y Países Bajos, han venido marcados por tales episodios.

Sin embargo, en España el presente estudio revela que las percepciones de discriminación entre los hijos de inmigrantes son muy escasas. A la edad promedio de 18 años, solo el 5% de los hijos de inmigrantes han vivido alguna experiencia de discriminación, un porcentaje comparable al de los adolescentes de origen español.

La cifra apenas varía entre hombres (5,4%) y mujeres (4,8%), y es prácticamente idéntica a la de los hijos de nativos, el 6,1% de los cuales también dicen haber sido discriminados. Los datos, en conclusión, manifiestan que en España no existen indicios de rechazo cultural o identidades reactivas mayoritarias entre los inmigrantes o sus hijos.

También en este caso, la percepción de la discriminación vivida en la adolescencia se proyecta en la madurez.

Padres inmigrantes

El estudio analiza también las expectativas de los padres inmigrantes, puesto que demuestra que son clave en la evolución de la segunda generación. En este sentido concluye que las expectativas que tienen para sus hijos son muy elevadas, así como también su nivel de atención e implicación en sus estudios.

Una abrumadora mayoría de padres declaran estar satisfechos con la educación recibida por sus hijos en España (87,4%) y creen que sus hijos tendrán las mismas oportunidades de prosperar en la vida que los nativos (90,8%). Además, el 85% esperan que sus hijos permanezcan y hagan sus vidas en España.

Una cuarta parte (26%) de los padres declaran haber sido discriminados en España, aunque la cifra aumenta considerablemente entre los filipinos (34,9%) y, especialmente, los chinos (75%). El análisis estadístico revela que los padres de mayor estatus socioeconómico perciben discriminación en España más frecuentemente que otros (4 veces más en comparación con otros predictores controlados). Este dato se explica por el mayor contacto de estos padres con la sociedad circundante y su sensibilidad hacia gestos o conductas indicadores de prejuicios por parte de los nativos.

 

Resumen de datos destacados

• El 78,4% de los hijos de inmigrantes analizados no registran ningún indicador de integración problemática a los 18 años, y solo el 4,3% registran dos o más. Las proporciones son muy similares en la muestra de hijos de españoles, entre los cuales el 76,5% no muestran ningún síntoma de adaptación problemática, y solo el 3,8% muestran dos o más síntomas.

• El 15% de los hijos de inmigrantes abandonan los estudios antes de los 18 años, una evolución similar a la que se produce entre los hijos de españoles. La ambición del estudiante y las expectativas familiares son los factores más determinantes en su rendimiento académico.

• La nota media de los hijos de inmigrantes es algo inferior a la de los adolescentes de origen español: 6,15 frente a 6,54. El factor más determinante en su rendimiento es su propia ambición y las expectativas de sus familias.

• En este sentido, una mayoría de padres inmigrantes declaran estar satisfechos con la educación recibida por sus hijos en España (87,4%), y creen que sus hijos tendrán las mismas oportunidades de prosperar en la vida que los nativos (90,8%). Por ello, el 85% esperan que sus hijos permanezcan y hagan sus vidas en España.

• Solo el 12% de los hijos de inmigrantes trabajan, la mayoría en empleos que no son a jornada completa. Entre los nativos, el porcentaje es incluso menor: el 9,1%. Entre quienes trabajan, la mayoría reciben sueldos bajos (inferiores a 600 euros), y más de la mitad lo hacen sin contrato.

• Solo el 5% de los hijos de inmigrantes declaran que han vivido alguna experiencia de discriminación. La cifra apenas varía entre hombres (5,4%) y mujeres (4,8%), y es prácticamente idéntica a la de los hijos de nativos, el 6,1% de los cuales también dicen haber sido discriminados.

• El estudio confirma la importancia del tiempo de residencia en el país para acrecentar la identidad nacional. En la primera oleada del estudio (14 años de media), la mitad se identificaban como españoles. Cuatro años más tarde (18 años de media), lo hacían el 81% de los que han nacido aquí y el 44% de los que han nacido fuera de España.

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