Boletín SBN

Escribe aquí tu correo para recibir nuestro boletín con las noticias positivas más relevantes.

El Programa Fulbright, Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional

jueves, 12 de junio de 2014 13:13

WhatsAppMeneamePrintEmail

cabecera-cooperacion-2014

El Programa Fulbright de intercambio educativo y cultural ha sido galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional 2014, según hizo público hoy en Oviedo el jurado encargado de su concesión.

Este programa educativo de intercambio fue creado en 1946 por el senador estadounidense James William Fulbright. Patrocinado por el Gobierno de Estados Unidos, fue diseñado con el objetivo de mejorar y estrechar los lazos y el mutuo entendimiento entre los ciudadanos estadounidenses y los participantes de otras partes del mundo.

El acta del jurado valora «su carácter internacional, su voluntad de mejorar la educación global de nuestros jóvenes, facilitándoles el acceso a instituciones académicas de excelencia, y la capacidad de comprometer a la sociedad civil de cada una de las naciones en las que está implantado. Este esfuerzo colectivo a lo largo de más de medio siglo se ha traducido, entre otras realidades, en la creación de una extensa red de antiguos alumnos que han contribuido a la mejora de la sociedad, incrementando la colaboración y el intercambio de ideas en un contexto multicultural».

Más de 150 países

En la actualidad, el Programa se encuentra operativo en más de 150 países (en España inició su actividad en 1958) y está dirigido por el Despacho de Educación y Cultura del Departamento de Estado, siguiendo las líneas generales establecidas por el Consejo Escolar Internacional J. William Fulbright –formado por 12 personalidades directamente elegidas por el presidente de Estados Unidos–, con el apoyo de comisiones bilaterales y fundaciones de 50 países, así como de más de 100 embajadas estadounidenses en el extranjero y de otras agencias en suelo estadounidense.

Durante sus más de 65 años de existencia, las popularmente conocidas como ‘becas Fulbright’ han dado la posibilidad a alumnos, investigadores y profesores de aprender, investigar y enseñar, así como de intercambiar ideas y contribuir a la búsqueda de soluciones a retos e intereses de carácter global. Los estudiantes que cada año aspiran a entrar en el programa son evaluados por sus méritos académicos, así como por su potencial de liderazgo.

Más de 300.000 alumnos

Hasta ahora, más de 300.000 alumnos, de los que aproximadamente un tercio son estadounidenses y el resto pertenece al conjunto de países con acuerdos de intercambio, han participado en este programa académico. El programa ofrece diversas opciones en función del nivel académico de sus participantes, dependiendo de si estos están ya doctorados o no.

Asimismo, cabe destacar el Fulbright NEXUS Program, una red de jóvenes doctorados, profesionales e investigadores de Estados Unidos y de otros países occidentales que participan durante un año en equipos multidisciplinares de investigación y en una serie de reuniones en formato de seminarios que les permiten el intercambio de experiencias.

El Programa cuenta, a su vez, con una amplia red de asociaciones de alumnos y exalumnos por todo el mundo –unas 70 aproximadamente– cuyo principal objetivo es el de estrechar la relación y ampliar la red de contacto de todos los participantes en las becas Fulbright, además de contribuir a la integración de los extranjeros que acuden a esos países a desarrollar sus proyectos de estudio.

8.000 becas anuales

La Administración estadounidense concede unas 8.000 becas anuales entre los estudiantes seleccionados. Más de 150 participantes han sido distinguidos a lo largo de su historia con premios Nobel, Pulitzer o los de la Fundación MacArthur. Asimismo, algunos galardonados con el Premio Príncipe de Asturias, como Richard Serra (Artes, 2010) o Muhammad Yunus (Concordia, 1998), entre otros, también han participado en el Fulbright.

Los Premios Príncipe de Asturias están destinados, según los Estatutos de la Fundación, a galardonar “la labor científica, técnica, cultural, social y humanitaria realizada por personas, instituciones, grupos de personas o de instituciones en el ámbito internacional”. Conforme a estos principios, el Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional se concederá a aquellos “cuya labor con otro u otros en materias tales como la salud pública, la universalidad de la educación, la protección del medioambiente y el desarrollo social y económico, entre otras, constituya una aportación relevante a nivel internacional”.

Deportes y Concordia

Este ha sido el sexto de los ocho Premios Príncipe de Asturias que se conceden este año, en que cumplen su trigésimo cuarta edición. Anteriormente fueron otorgados los Premios Príncipe de Asturias de las Artes, al arquitecto estadounidense Frank O. Gehry; de Ciencias Sociales, al historiador francés Joseph Pérez; de Comunicación y Humanidades, al humorista gráfico argentino español Joaquín Salvador Lavado Tejón, Quino; de Investigación Científica y Técnica, a los químicos Avelino Corma Canós (España), Mark E. Davis (Estados Unidos) y Galen D. Stucky (Estados Unidos) y de las Letras, al escritor irlandés John Banville.

La próxima semana se fallará el Premio Príncipe de Asturias de los Deportes. El de la Concordia se fallará en el mes de septiembre.

Cada uno de estos galardones, concedidos por primera vez en 1981, está dotado con una escultura de Joan Miró, la cantidad en metálico de 50.000 euros, un diploma y una insignia. Los premios serán entregados en otoño en Oviedo, en un solemne acto presidido por el Príncipe de Asturias.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *