Santander logra un beneficio ordinario récord de 7.328 millones en el primer semestre
El Banco Santander ha cerrado el primer semestre de 2026 con unos resultados que consolidan su crecimiento internacional y refuerzan su posición como una de las principales entidades financieras del mundo. La entidad obtuvo un beneficio ordinario récord de 7.328 millones de euros, un 15% más que en el mismo periodo del año anterior, impulsado por el aumento de la actividad comercial, la incorporación de nuevos clientes y la mejora de la eficiencia operativa.
Uno de los datos más destacados del semestre es la incorporación de 12 millones de nuevos clientes en los últimos doce meses, lo que eleva la base global del banco hasta 182 millones de clientes. Este crecimiento responde tanto al dinamismo comercial de la entidad en todos sus mercados como a la integración de TSB en Reino Unido, una operación completada el pasado 30 de abril que ha aportado más de cuatro millones de nuevos clientes.
La presidenta del Banco Santander, Ana Botín, ha destacado que los resultados reflejan el éxito de la estrategia de crecimiento del grupo, apoyada en una mayor vinculación con los clientes, el incremento de los ingresos y la reducción de los costes gracias al programa de transformación digital ONE Transformation. Asimismo, ha señalado que la incorporación de TSB fortalece la posición del banco en uno de sus mercados estratégicos y abre nuevas oportunidades para seguir mejorando el servicio y la rentabilidad.
La actividad comercial ha sido el principal motor de los resultados. Los ingresos crecieron un 6%, hasta alcanzar los 30.847 millones de euros, gracias al aumento del margen de intereses, que avanzó un 7%, y al fuerte crecimiento de los ingresos por comisiones, que aumentaron un 9%. Más del 95% de los ingresos del grupo continúa procediendo directamente de la actividad con los clientes, un factor que aporta estabilidad al negocio.
El crecimiento también se reflejó en los principales indicadores de actividad. El volumen de crédito aumentó un 9%, mientras que los recursos de clientes, que incluyen depósitos y fondos de inversión, crecieron un 11% en euros constantes. Este avance estuvo impulsado por una mayor concesión de hipotecas, el crecimiento de la financiación al consumo y una intensa actividad en las áreas de banca corporativa y de inversión.
Otro de los pilares de estos resultados ha sido la mejora de la eficiencia. Gracias al desarrollo del programa ONE Transformation, Banco Santander logró reducir sus costes operativos un 2% —excluyendo el efecto de TSB—, compensando ampliamente el impacto de la inflación y las inversiones destinadas al crecimiento del negocio.
Como consecuencia, el margen neto aumentó un 12%, hasta situarse en 17.636 millones de euros, mientras que la ratio de eficiencia mejoró hasta el 42,8%, casi tres puntos porcentuales mejor que hace un año. Estos datos reflejan la capacidad del grupo para combinar crecimiento e innovación con una gestión eficiente de los recursos.
La transformación tecnológica continúa siendo uno de los grandes ejes estratégicos de la entidad. Durante el primer semestre, el despliegue de soluciones basadas en inteligencia artificial generó 84 millones de euros de valor para el negocio, mediante mejoras en la productividad, optimización de procesos, reducción de costes y una mayor calidad en la atención al cliente.
La rentabilidad también siguió mejorando. El retorno sobre el capital tangible (RoTE) ordinario alcanzó el 15,6%, mientras que el beneficio por acción ordinario aumentó un 20% respecto al mismo periodo del año anterior. Además, el valor contable tangible por acción, sumado al dividendo en efectivo, creció un 19%, reflejando una creación sostenida de valor para los accionistas.
En materia de solvencia, la entidad mantuvo una posición muy sólida. La ratio de capital CET1 alcanzó el 14%, incluso después de completar la adquisición de TSB, situándose por encima del objetivo operativo fijado por el grupo y reforzando su capacidad para afrontar futuras oportunidades de crecimiento.
El Banco Santander también avanzó en su política de retribución al accionista. Durante el semestre completó el pago del dividendo correspondiente a los resultados de 2025, incrementándolo un 14%, y continuó ejecutando su programa de recompra de acciones. Sumando las operaciones ya realizadas y las previstas para este ejercicio, el banco habrá destinado aproximadamente 9.000 millones de euros a recompras dentro de su compromiso de distribuir al menos 10.000 millones entre 2025 y 2026.
Los distintos negocios del grupo contribuyeron de forma positiva a los resultados. La banca comercial incrementó su beneficio ordinario un 12%, impulsada por el crecimiento de las hipotecas y los depósitos. La banca corporativa y de inversión (CIB) elevó su beneficio un 17%, mientras que el área de gestión de patrimonios y seguros aumentó un 19%, alcanzando un nuevo máximo histórico de 581.000 millones de euros en activos bajo gestión.
Por su parte, Openbank continuó consolidando su crecimiento internacional, apoyado en el aumento de la actividad tanto en banca digital como en financiación al consumo, mientras que el negocio global de pagos siguió ampliando su ecosistema tecnológico y registró un incremento del volumen de operaciones procesadas.





