26/10/1977: La viruela es erradicada del mundo
El 26 de octubre de 1977 se diagnosticó el último caso de contagio natural de viruela en el mundo. Apenas tres años después, en mayo de 1980, la Organización Mundial de la Salud (OMS) certificó oficialmente la erradicación de esta enfermedad, marcando uno de los mayores logros en la historia de la medicina y de la cooperación internacional.
Durante siglos, la viruela fue una de las enfermedades más temidas por la humanidad, con tasas de mortalidad del 30 % y consecuencias permanentes en los supervivientes. Sin embargo, gracias al avance de la ciencia médica y a una ejemplar campaña de vacunación impulsada a nivel global, se logró lo que parecía imposible: eliminar completamente el virus de la faz de la Tierra.
El hito comenzó a gestarse en 1958, cuando la Unión Soviética propuso ante la OMS una campaña mundial de vacunación. En 1967 se intensificaron los esfuerzos con una estrategia coordinada que logró inmunizar a millones de personas en 31 países. Este titánico esfuerzo involucró a médicos, científicos y voluntarios de todos los continentes, y logró frenar por completo la transmisión del virus.
La viruela es, hasta hoy, una de las dos únicas enfermedades infecciosas erradicadas por el ser humano, junto con la peste bovina. Este logro no solo salvó millones de vidas, sino que también demostró el poder de la solidaridad global y de la ciencia para enfrentar retos sanitarios aparentemente invencibles.
El legado de Edward Jenner, quien en 1796 desarrolló la primera vacuna moderna, se materializó casi dos siglos después en este triunfo sanitario. Igualmente, destaca la Real Expedición Filantrópica de la Vacuna liderada por Francisco Javier Balmis e Isabel Zendal, que llevó la inmunización desde España a América, Asia y África en una de las primeras misiones sanitarias globales de la historia.
Hoy, 26 de octubre, recordamos y celebramos una victoria histórica de la humanidad: el día en que la viruela comenzó a desaparecer para siempre. Un recordatorio de que, unidos por el bien común, somos capaces de vencer incluso los desafíos más difíciles.





