La Seguridad Social supera los 3,4 millones de afiliados extranjeros y refuerza el crecimiento del empleo en España
La Seguridad Social ha alcanzado un nuevo máximo histórico de afiliación de trabajadores extranjeros, que ya superan los 3,4 millones de cotizantes en España. En concreto, la afiliación media se situó en junio en 3.446.178 personas, una cifra que representa un incremento de 350.163 trabajadores respecto al mismo mes del año anterior y consolida la aportación de este colectivo al dinamismo del mercado laboral español.
Los datos reflejan que el empleo entre los trabajadores de origen extranjero continúa creciendo a un ritmo muy superior al del conjunto de la afiliación. Mientras el número total de afiliados a la Seguridad Social aumentó un 2,8% en términos interanuales, la afiliación extranjera registró un crecimiento del 11,31%, confirmando su protagonismo en la creación de empleo.
Si se eliminan los efectos estacionales y de calendario, la cifra también marca un récord histórico, con 3.329.979 afiliados extranjeros, tras incorporar más de 330.000 nuevos cotizantes durante los últimos doce meses.
En los últimos años, la evolución ha sido especialmente positiva. Desde junio de 2022, el sistema ha incorporado más de 980.000 trabajadores extranjeros, una tendencia que pone de manifiesto la creciente contribución de este colectivo al desarrollo económico del país. De hecho, el 44,5% del empleo creado desde la entrada en vigor de la reforma laboral corresponde a trabajadores extranjeros, lo que evidencia su importancia en la consolidación del mercado laboral.
La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, destaca que la afiliación extranjera sostiene sectores estratégicos para la economía española, como los cuidados, la agricultura, la construcción, la hostelería, el transporte y la sanidad. Además, subraya que la presencia de estos profesionales continúa ampliándose hacia actividades de mayor valor añadido, especialmente en ámbitos tecnológicos como las telecomunicaciones, la programación y la informática.
Precisamente, uno de los aspectos más destacados es la creciente diversificación profesional de los trabajadores extranjeros. En el sector de Telecomunicaciones, Programación e Informática ya representan más del 14% de los afiliados del Régimen General, reforzando áreas clave para la transformación digital y la innovación empresarial.
El proceso extraordinario de regularización de personas extranjeras también ha contribuido al crecimiento del empleo formal. A finales de junio ya se contabilizaban 159.097 nuevos afiliados como resultado de este procedimiento. La gran mayoría, un 83,4%, desarrolla su actividad en el Régimen General de la Seguridad Social y, además, el 77,3% de las nuevas altas corresponde a contratos indefinidos, lo que refleja una apuesta por la estabilidad laboral.
Las nuevas incorporaciones se concentran especialmente en sectores con una elevada demanda de profesionales. La hostelería lidera estas altas con 38.776 trabajadores, seguida por el comercio, las actividades administrativas y la construcción, ámbitos fundamentales para el crecimiento económico y la prestación de servicios.
Actualmente, los trabajadores extranjeros representan ya el 15,4% del total de afiliados a la Seguridad Social, una participación especialmente significativa en actividades esenciales para el funcionamiento de la economía.
Su presencia alcanza el 31,5% de los afiliados en la hostelería, el 28,9% en la agricultura, el 25,9% en la construcción, el 18,6% en las actividades administrativas y el 18,2% en el transporte. Además, desempeñan un papel especialmente relevante en sistemas específicos como el empleo del hogar y el sistema agrario, donde representan el 45,5% y el 41,7%, respectivamente.
Otro dato especialmente positivo es la consolidación del empleo estable entre este colectivo. Actualmente, el 87,8% de los trabajadores extranjeros cuenta con un contrato indefinido, una cifra muy superior a la registrada antes de la reforma laboral, cuando este porcentaje apenas alcanzaba el 41,1%.
Al mismo tiempo, la temporalidad continúa reduciéndose hasta mínimos históricos. Solo el 12,2% de los trabajadores extranjeros tiene un contrato temporal, una tasa prácticamente idéntica a la de los trabajadores españoles, lo que refleja una creciente convergencia en la calidad del empleo.
La afiliación también muestra un equilibrio creciente entre hombres y mujeres. De los más de 3,4 millones de trabajadores extranjeros afiliados, 1.965.796 son hombres y 1.480.382 mujeres, que ya representan el 43% del total del colectivo.
En cuanto al origen de los trabajadores, el 28,5% procede de países de la Unión Europea. Marruecos continúa siendo el principal país de procedencia, con más de 422.000 afiliados, seguido por Rumanía, Colombia, Venezuela, Italia, China, Perú y Ucrania.
El crecimiento también se traslada al emprendimiento. El número de trabajadores extranjeros autónomos supera ya los 525.000, tras aumentar un 7,9% en el último año.
Especialmente relevante resulta su creciente presencia en actividades altamente cualificadas. En Telecomunicaciones y Programación Informática, uno de cada tres trabajadores autónomos ya es extranjero, al representar el 32,7% del total de emprendedores en esta actividad. También mantienen una importante participación en sectores como las actividades de los hogares, la hostelería, las actividades administrativas, las actividades inmobiliarias y la construcción.
Estos datos ponen de manifiesto el creciente papel de los trabajadores extranjeros como motor de crecimiento económico, impulsores del emprendimiento y protagonistas en sectores estratégicos para el presente y el futuro del mercado laboral español. La evolución de la afiliación confirma una tendencia de integración laboral que fortalece el sistema de Seguridad Social, favorece la estabilidad en el empleo y contribuye al desarrollo de actividades esenciales para la economía del país.





